Guía completa para una de las mejores escapadas desde Barcelona en Otoño

Escapada a La Garrotxa en otoño: volcanes, bosques y pueblos con encanto cerca de Barcelona

Una de las mejores escapadas que puedes hacer en otoño, a apenas hora y media de Barcelona, sin duda alguna es La Garrotxa, una zona volcánica milenaria que parece diseñada para perderse entre colores, senderos y pueblos que habitan uno de los paisajes más privilegiados del mundo. Aquí el entorno se vuelve mágico: más de cuarenta conos volcánicos cubiertos por bosques que, en esta época del año, se tiñen de rojos, ocres y dorados.

En medio de este escenario natural tan especial encontrarás lugares únicos, como la Fageda d’en Jordà, uno de los hayedos más bonitos de Europa; el volcán de Santa Margarida, con su ermita escondida dentro del cráter; el Croscat, el más grande de la península; o el encantador pueblo medieval de Santa Pau, con calles empedradas y vistas que parecen transportarte a otra época.

En este artículo de MochilasUrbanas.com compartimos una de las salidas más especiales del otoño desde Barcelona. Te proponemos dos rutas para descubrir La Garrotxa, dos maneras de enamorarte del mismo lugar: una más pausada, entre los tonos dorados de la Fageda d’en Jordà y la calma de Santa Pau; y otra más aventurera, ascendiendo por los volcanes de Santa Margarida y Croscat hasta descubrir su corazón dormido. Ambas te harán entender por qué La Garrotxa es uno de los destinos más mágicos de Cataluña en otoño. 🍁

Por qué La Garrotxa es la mejor excursión en otoño.

Cuando llega el otoño y las temperaturas bajan, La Garrotxa se convierte en un espectáculo natural difícil de igualar. Su paisaje volcánico, formado por más de cuarenta conos y coladas de lava cubiertas de vegetación, es uno de los más singulares de toda la península. Pero si hay una época en la que este rincón brilla con luz propia, es precisamente ahora: cuando los bosques se tiñen de rojos, ocres, amarillos y el aire huele a tierra húmeda.

Además, el clima templado y húmedo de la zona, hace que los bosques se mantengan verdes y densos durante todo el año, algo que se intensifica con la llegada del otoño. Los suelos volcánicos, ricos en minerales, favorecen una vegetación exuberante y una biodiversidad sorprendente. Aquí no hay montañas nevadas ni playas masificadas: hay silencio, caminos de piedra, hojas que caen lentamente y esa sensación de paz que solo se encuentra cuando el paisaje y el tiempo parecen ponerse de acuerdo.

Su red de senderos perfectamente señalizados, permite moverte entre volcanes, hayedos y pueblos medievales, en un solo día. Esta comarca, situada en el corazón de Girona, ofrece el equilibrio perfecto entre naturaleza, historia y buena gastronomía.

Ruta 1, La Fageda d’en Jordà y Santa Pau.

Vamos con la primera de las rutas que te proponemos. Empezamos descubriendo la zona más emblemática y fotografiada de La Garrotxa, la Fageda d’en Jordà, un hayedo mágico que en otoño se viste de tonos dorados y rojizos. Desde allí pondremos rumbo al encantador pueblo de Santa Pau, uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña, donde podrás perderte por sus calles y disfrutar de la deliciosa gastronomía local. Una ruta tranquila, perfecta para saborear el otoño de manera relajada.

La Fageda d’en Jordà, un bosque único.

Ubicada dentro del Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa, la Fageda d’en Jordà se encuentra muy cerca de Olot, capital de la comarca, y a unos 110 km de Barcelona (apenas a 1 h 30 min en coche). Este bosque crece sobre una colada de lava del volcán Croscat, lo que le da un suelo irregular y lleno de ondulaciones, creando un paisaje único que no encontrarás en ningún otro hayedo de la península.

El recorrido puede hacerse a pie o en carro de caballos, que puedes alquilar justo al inicio de la ruta. Hay varias rutas señalizadas de diferente duración, la más habitual es un paseo circular de unos 3 km, que se completa en una hora y media aproximadamente, sin apenas desnivel, ideal para disfrutar sin prisa entre un entorno natural espectacular.

Durante el paseo podrás detenerte en varios puntos de interés, como el monolito dedicado a Joan Maragall, el poeta que se inspiró en este bosque; las áreas de descanso y picnic escondidas entre las hayas; o el Centro de Información del Parque Natural, donde comienza la mayoría de rutas y puedes aprender sobre el origen volcánico de la zona. Muy cerca también se encuentra la Cooperativa La Fageda, famosa por sus yogures artesanales y su proyecto social, que ofrece visitas guiadas para completar una experiencia que combina naturaleza, historia y tradición local.

Ubicación de La Fajeda d’en Jordà.

Fageda d’en Jordà

Visita al pueblo medieval de Santa Pau.

Tras disfrutar del paseo, puedes coger el coche y dirigirte hacia Santa Pau, que está a tan solo 10 minutos en coche desde el aparcamiento principal de la Fageda. El trayecto discurre por carreteras rurales rodeadas de campos y volcanes, así que aprovecha para disfrutar del paisaje.

Llegar a Santa Pau es como viajar en el tiempo. Este pequeño pueblo, declarado Conjunto Histórico-Artístico, conserva una plaza porticada preciosa, un castillo medieval y calles que serpentean entre casas de piedra perfectamente restauradas. Lo ideal es dedicarle entre una y dos horas para pasear con calma, visitar la iglesia de Santa María y subir a algún mirador desde donde se contemplan los valles y volcanes que rodean la zona.

Y, por supuesto, no puedes irte sin probar la cocina y productos locales como los fesols de Santa Pau, una variedad de judía blanca con denominación de origen, protagonista de muchos platos de la zona. En los restaurantes los suelen cocinar con butifarra, setas o estofados caseros, perfectos para poner la guinda gastronómica a la escapada que te proponemos.

Porchada del pueblo medieval de Santa Pau
Porchada de Santa Pau, ubicación del antiguo mercado medieval.

Ruta 2, Volcanes de Santa Margarida y Croscat.

Si en la primera ruta te proponíamos un paseo tranquilo entre hayedos, ahora toca ponerse un poco más aventurero. La segunda ruta por La Garrotxa nos lleva al corazón de su paisaje volcánico: los volcanes de Santa Margarida y Croscat, dos de los más impresionantes y visitados del Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa.

Ambos se encuentran muy cerca de Santa Pau, a solo 10 minutos en coche uno del otro, por lo que puedes hacer la visita completa en una mañana o combinarla con un buen almuerzo en el pueblo. Es una excursión ideal para quienes quieren caminar un poco más y disfrutar de vistas panorámicas únicas.

Volcán de Santa Margarida y su ermita en el corazón del cráter.

El volcán de Santa Margarida es probablemente el más famoso de La Garrotxa, no solo por su forma perfectamente circular, sino porque en el interior de su cráter se levanta una pequeña ermita románica dedicada a Santa Margarida de la Cot.

Para llegar hasta ella, puedes dejar el coche en el aparcamiento del volcán, situado entre Santa Pau y Olot (carretera GI-524), y seguir el sendero señalizado que asciende suavemente por el bosque. El recorrido es de unos 3,2 km con un desnivel moderado (150 m aprox.), y se completa en una hora y media ida y vuelta.

El camino atraviesa un paisaje precioso de encinas y hayas que, en otoño, se cubren de tonos cálidos. Al llegar arriba, el espectáculo es total: el cráter se abre ante ti como un anfiteatro natural y, en el centro, la pequeña ermita parece suspendida en el tiempo. Es un lugar perfecto para hacer una pausa, respirar y sentir la calma absoluta que caracteriza esta comarca.

Ubicación aparcamiento volcán Santa Margarida.

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Espectacular volcán de Santa Margarita.

Volcán del Croscat, el más grande y joven de la península.

A menos de 5 km del volcán de Santa Margarida, encontrarás el Croscat, el más grande y más joven de la península ibérica. Su perfil es inconfundible: un enorme corte rojizo que deja al descubierto las capas de lava y ceniza que formaron el volcán hace miles de años.

El itinerario del Croscat comienza en el aparcamiento de Can Passavent, también dentro del parque natural. Desde allí parte una ruta circular muy fácil, de unos 6 km y 2 horas de duración, que rodea la base del volcán. El tramo más espectacular es la pared del antiguo corte de la cantera, donde podrás observar perfectamente la estructura interna del volcán, algo que pocas veces se puede ver tan de cerca.

El paseo es sencillo y está lleno de puntos panorámicos y de paneles geológicos que explican de forma muy clara cómo se formó el volcán y qué estás viendo en cada tramo. Es, sin duda, lo mejor de la visita: caminar por el interior de un antiguo cráter, rodeado de paredes rojizas que muestran las capas de lava solidificada, mientras aprendes cómo la fuerza del fuego y el tiempo moldearon este paisaje. Cada paso te recuerda que estás pisando terreno volcánico real, un museo natural al aire libre donde la historia de la Tierra se puede leer directamente en la piedra.

Como llegar al Croscat: Puedes visitar el Croscat dejando tu vehículo en el mismo parking de la Fageda d’en Jorda o desde el volcán de Santa Margarita.

Vista del Croscat, volcan de la Garrotxa
Volcán el Corscat de la Garrotxa.

Ya ves que en la escapada por La Garrotxa que te proponemos, en apenas un día puedes caminar entre hayedos milenarios, adentrarte en cráteres volcánicos y perderte por pueblos medievales que parecen detenidos en el tiempo.

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