Ruta por la Barcelona de 1714: recorrido histórico a pie por los lugares del asedio a la ciudad.

Barcelona tiene mil capas, y en esta ruta vamos a levantar una de las más intensas: la del 1714. Ese año la ciudad aguantó más de un año de asedio. Calles que hoy recorres con calma fueron trincheras improvisadas; plazas que ahora tienen terrazas estaban llenas de cañones.

Lo que te proponemos aquí no es una clase de historia, sino un paseo a pie siguiendo los pasos de quienes defendieron la ciudad hasta el último aliento. Si la haces rápido, en dos horas la tienes lista. Pero si te lo tomas con calma (como nos gusta en Mochilas Urbanas), la ruta da para pasar una mañana entera entre conventos, plazas y calles llenas de memoria.

Al final del artículo tienes la ruta completa de Google Maps.

1. Contexto histórico: el asedio de 1714.

Para entender esta ruta hay que viajar tres siglos atrás. Imagina Europa en 1701: reyes discutiendo quién se quedaba el trono de España como si fuera un Airbnb de lujo. Por un lado, los Borbones (con Felipe de Anjou, futuro Felipe V) y, por otro, los Austrias (con el archiduque Carlos). Lo que empezó como un culebrón dinástico acabó en un conflicto europeo de primera división.

Cataluña apostó por el archiduque Carlos, y Barcelona se convirtió en el epicentro de la resistencia. ¿El resultado? En 1714 llegó el asedio final: más de un año rodeada por tierra y mar, con la gente sobreviviendo como podía, entre trincheras improvisadas, escasez y miedo.

El 11 de septiembre de 1714 Barcelona aguantó hasta el último aliento… pero cayó tras un asalto feroz. No fue solo una derrota militar: con la ciudad se hundieron también sus instituciones y su forma de vida. Felipe V no perdió el tiempo: ordenó derribar murallas, levantar la enorme Ciutadella para vigilar a los barceloneses y borrar de un plumazo la memoria de aquella resistencia.

Tres siglos después, pasear por el Born, el Gòtic o Sant Pere ya no es solo hacer turismo. Es recorrer las calles donde se decidió el futuro de la ciudad, descubrir rincones que fueron trincheras y sentir cómo la historia late bajo cada piedra. Y lo mejor: puedes revivirlo paso a paso con esta ruta del 1714.

2. Punto de partida, monumento a Rafael Casanova.

Arrancamos fuerte, en la Ronda de Sant Pere, frente al monumento a Rafael Casanova. Aquí no estamos hablando de un adorno cualquiera, sino del último Conseller en Cap de Barcelona, que además comandó la resistencia de la ciudad en 1714.

Según la tradición, Casanova cayó herido justo aquí, en el baluarte de Sant Pere, mientras arengaba a los barceloneses a seguir luchando. Vamos, que si hoy existieran los megáfonos, él habría sido el que los estrenaba.

El monumento es obra de Rossend Nobas y se inauguró en 1888. Desde entonces, cada 11 de septiembre (la Diada), asociaciones y ciudadanos dejan ofrendas florales para recordarle.

👉 Ojo con esto.
Si visitas este punto cerca del 11 de septiembre, lo encontrarás lleno de flores y ambiente conmemorativo. Si vas cualquier otro día, te servirá como arranque simbólico de la ruta.

3. Monasterio de Sant Pere de les Puel·les.

Dejamos atrás a Casanova y enfilamos hacia el Monasteri de Sant Pere de les Puel·les, en el carrer de Lluís el Piadós. Fundado en el siglo X, fue un convento benedictino con mucha historia a sus espaldas… y también mucha pólvora.

En 1706, cuando las tropas borbónicas intentaron atacar la ciudad, el archiduque Carlos (sí, el “otro candidato” al trono) se refugió aquí. Años después, en 1714, el convento quedó atrapado en pleno frente: justo detrás del baluarte de Portal Nou, una de las zonas más castigadas del asedio. La batalla fue tan dura que parte del monasterio acabó derribado tras la victoria borbónica, como castigo a la ciudad.

Hoy el monasterio que ves es una reconstrucción del siglo XIX, y la pequeña Plaça de Sant Pere que se abre frente a él es un rincón sereno, perfecto para parar un momento. Pero ojo, bajo tus pies descansan combatientes de ambos bandos caídos en septiembre de 1714. Vamos, que aquí el silencio tiene historia.

4. Convento de Sant Agustí Vell.

Seguimos hacia el Convento de Sant Agustí Vell, levantado entre los siglos XIV y XV. Durante el asedio de 1714 fue un punto clave: los defensores se atrincheraron en su interior mientras la artillería borbónica castigaba sin descanso. Tanto, que todavía hoy en sus arcadas góticas puedes ver las cicatrices de aquellos proyectiles.

Lo curioso es que este convento, que en su día olía más a pólvora que a incienso, hoy tiene una segunda vida mucho más tranquila: funciona como centro cívico del barrio. La buena noticia es que puedes entrar libremente al patio interior y al antiguo claustro. Pasear bajo esas arcadas no es solo viajar al pasado, también es encontrar un remanso de calma en plena ciudad.

👉 ¡TIP local!
justo al salir, si giras hacia el Born, te topas con el Bar Gallego. No es historia, pero casi debería: sus tapas están entre las mejores de la ciudad. Perfecto para hacer un “alto en la ruta” antes de seguir.

Claustro convento Agustí Vell.
Detalle del Claustro de Agustí Vell. Se puede visitar.

5. Carrer dels Carders y el Mercat del Born.

Desde Sant Agustí Vell nos adentramos en el Carrer dels Carders, una calle con nombre de oficio. Los carders eran los que limpiaban y preparaban la lana antes de hilarla, un curro duro pero vital en la Barcelona textil de hace siglos.

En los números 45, 47 y 49 aún se conservan las antiguas casas gremiales de los cardadores. Imagínate a toda la cofradía aquí reunida, entre debates de lana, política y seguro que algún cotilleo del barrio.

👉 Y ahora sí… nos vamos al Mercat del Born.

Al final de la calle se abre uno de los puntos más potentes de la ruta: el Mercat del Born. El edificio modernista que ves hoy (obra de Josep Fontserè, finales del XIX) esconde bajo su suelo un yacimiento brutal: casas, talleres y objetos cotidianos del barrio que fue arrasado tras la derrota de 1714 para levantar la Ciutadella borbónica. Se calcula que se demolió un 17% de la ciudad.

Recorrer los más de 8.000 m² del yacimiento es como entrar en una máquina del tiempo; ves cómo vivía la gente antes del asedio, qué talleres tenían, dónde compraban el pescado o cómo era la vida en un barrio que desapareció por orden de los vencedores.

👉 Tip viajero.
La entrada básica al espacio del yacimiento es gratuita. Si puedes, haz la visita guiada: merece mucho la pena para entender cómo se vivía en la Barcelona previa a la catástrofe.

Y al salir, date un paseo por el Passeig del Born… Hoy está lleno de bares y terrazas. Tómate algo, pero recuerda, bajo esos adoquines hubo trincheras y muchos disparos. Puedes tomarte una caña y pensar que no siempre se estuvo tan bien como ahora en Barcelona.

6. Fossar de les Moreres y Santa María del Mar.

Frente a la imponente basílica de Santa Maria del Mar se abre el Fossar de les Moreres, un lugar que no se entiende sin el 1714. Aquí fueron enterrados muchos de los defensores caídos durante el asedio, y por eso se ha convertido en un espacio de memoria colectiva.

En el centro arde una llama eterna que recuerda aquella frase grabada en piedra: “al Fossar de les Moreres no s’hi enterra cap traïdor” (aquí no se entierra a ningún traidor).

Cada 11 de septiembre, en la Diada, este espacio se llena de actos, flores y gente que viene a recordar. El resto del año es un rincón solemne, perfecto para parar un momento y sentir cómo la historia pesa.

Y justo al lado, Santa Maria del Mar. La iglesia de los comerciantes y marineros, construida en el siglo XIV con el esfuerzo de los vecinos del barrio. Su gótico catalán es espectacular: columnas altísimas, luz que entra con fuerza y un interior que impone. También sufrió daños en 1714, pero se mantuvo en pie como testigo silencioso de la tragedia.

👉 Vale la pena visitar Santa María del Mar…
Entra en la basílica y tómate tu tiempo. Si no te «cuelas», cosa poco probable, hay que pagar. Subir a las terrazas es un planazo: vistas brutales del Born y, de fondo, el Mediterráneo.

Interior de la Basílica de Santa María del Mar
Imponente Basílica de Santa María del Mar construida por los propios gremios de la ciudad de Barcelona.

7. Calle Montcada.

Después de tanta memoria y pólvora, la ruta nos lleva a la elegante Calle Montcada, uno de los rincones más majestuosos del Gòtic. Aquí, entre los siglos XIV y XVIII, las familias más poderosas de la ciudad levantaron palacios que todavía hoy quitan el hipo.

Caminar por Montcada es como abrir un escaparate de la Barcelona próspera de antes del asedio: piedra noble, balcones que imponían respeto y portales que daban paso a casas donde se mezclaban comercio y vida cotidiana.

Entre lo más destacado está el Palau Dalmases, residencia de Pau Ignasi de Dalmases, un diplomático que incluso llegó a ser embajador de Cataluña en plena guerra de Sucesión.

🙌 ¿Tienes ganas de otra ruta?
Desde aquí puedes enlazar con la ruta para conocer la antigua Barcino, la Barcelona romana.

Pasarás por el Palau Vilana Perles, que con los siglos ha pasado por mil vidas y hoy funciona como centro cívico abierto al público. También tienes justo al lado el Museu Etnològic i de Cultures del Món. Perfecto para añadir un plan cultural a la ruta.

8. Parque de la Ciutadella.

La ruta termina en un lugar que simboliza como ninguno la derrota de 1714: el Parc de la Ciutadella. Tras la capitulación, Felipe V no se anduvo con rodeos: arrasó un 17% de la ciudad, expulsó a miles de vecinos y levantó aquí una fortaleza militar para controlar Barcelona a golpe de cañón.

Durante más de un siglo la Ciutadella fue el edificio más odiado de la ciudad. No era un parque, era una cicatriz gigante, un recordatorio constante de la derrota. Solo a finales del XIX fue derribada y transformada en el parque que conocemos hoy.

Aún así, quedan restos de aquella fortaleza: el polvorín, parte de la muralla y el cuartel de la comandancia. El resto lo ocupa un pulmón verde lleno de vida: jardines, la famosa cascada monumental, el Parlament de Catalunya y hasta un mamut gigante de piedra que es parada obligada para fotos.

👉 TIP recomendado.
Dedica un buen rato a pasear por el parque, es perfecto para cerrar la ruta con calma. Si te quedas con ganas de más, en MochilasUrbanas tenemos un artículo dedicado solo a descubrir el Parc de la Ciutadella a fondo.

Mapa despues de 1714 con la Ciutadella de Felipe V
Mapa después de 1714 con la Ciutadella de Felipe V.

9. Otros puntos de interés en la ruta del 1714.

Si te quedas con ganas de ampliar la ruta, Barcelona todavía guarda algunos rincones que recuerdan aquel asedio:

  • Baluard de Santa Madrona: el único baluarte de la muralla que sigue en pie. Hoy está integrado en el Museu Marítim. Una oportunidad de ver cómo eran realmente las defensas de la ciudad.
  • Restos de muralla en la calle Tapineria y el Call: fragmentos escondidos que pasas casi sin mirar, pero que fueron parte del perímetro de defensa en 1714.
  • Museu d’Història de Barcelona (MUHBA): exposiciones y contextos para entender mejor cómo se vivió el asedio dentro de la ciudad.
  • Capilla de Santa Àgata (Plaça del Rei): ligada a la historia política y militar de la Barcelona medieval. Un rincón donde la memoria se mezcla con la arquitectura gótica.

Ruta completa del asedio a Barcelona de 1714 en Google Maps.

👉 Tip extra.
Si te gusta caminar, conecta esta ruta con la de la Barcelona romana (Barcino). Dos capas distintas de la ciudad en un mismo paseo.

Hacer esta ruta del 1714 en Barcelona es mucho más que un paseo turístico: es caminar por un capítulo que marcó para siempre la ciudad. En apenas dos horas (o una mañana entera, si la disfrutas con calma) pasarás por conventos, plazas y calles que fueron trincheras, verás cómo la memoria sigue viva y entenderás mejor por qué Barcelona es como es hoy.

Lo mejor es que después de la ruta ya no mirarás igual sitios que quizá conocías: el Born, Santa Maria del Mar, Montcada o la Ciutadella dejarán de ser solo escenarios bonitos para convertirse en rincones cargados de historia.

Si te ha gustado esta propuesta, en MochilasUrbanas.com tenemos muchas más rutas y escapadas para descubrir ciudades con otra mirada. Suscríbete gratis y acompáñanos en los próximos viajes. Prometemos enviarte solo cosas interesantes 😉.

Apúntate gratis y te enviamos todas las novedades que publicamos.

¡Prometemos enviar solo cosas interesantes!

Resumen de privacidad

MochilasUrbanas.com utiliza cookies para poder ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a esta web o ayudarnos a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.